miércoles, 11 de junio de 2008

HASTA QUE SE DIÓ CUENTA QUE...


quien le había sido más fiel era su perro. El que nunca se quejaba de nada, el que suspiraba por las caricias de su dueña. Ese animal le dió una lección de lealtad.
Desde entonces, ella, se despojó de todo apego. Del apego a las cosas y a las personas. Desde entonces, ella, tiene otro concepto de la vida.
A tu salud bella durmiente. Este malta va por ti.

2 comentarios:

Sylvie dijo...

Hay gente a la que no se valora que siempre le es a uno fiel.. verdad?

barman dijo...

Cuanta razón tienes. Y más en estos tiempos Sylvie, en esta sociedad tan frágil. Ser fiel, leal, hoy en día tiene un valor indescriptible.
Fidelidad, lealtad... esto son palabras con mayúsculas.
Un beso. Ah! y gracias por tu fidelidad en visitarme.